Asesoría de planificación inicial
Una o dos reuniones para ordenar la idea: tipo de evento, fecha probable, cantidad de invitados y rango de presupuesto. Salimos con un borrador de cronograma y una lista de prioridades realista.
Esta página reúne los servicios y formatos de trabajo que aplicamos en cada proyecto: desde la primera reunión de diagnóstico hasta la coordinación del día. No vendemos paquetes cerrados. Armamos una propuesta según el tipo de celebración, la cantidad de invitados y el salón disponible en Asunción o Gran Asunción.
Cada servicio se puede contratar por separado o combinado con otros. Lo habitual es empezar por una asesoría de planificación, donde revisamos fecha, presupuesto orientativo y expectativas. De ahí salen las decisiones grandes: salón, catering, iluminación y cronograma. Si ya tenés proveedores cerrados, entramos directamente en la coordinación y el armado del día.
Trabajamos con proveedores locales de decoración, sonido y fotografía que conocemos de eventos anteriores. Eso no significa que impongamos nombres: podés traer los tuyos y los integramos al plan general sin fricción.
Una o dos reuniones para ordenar la idea: tipo de evento, fecha probable, cantidad de invitados y rango de presupuesto. Salimos con un borrador de cronograma y una lista de prioridades realista.
Definimos paleta, texturas y materiales según el salón. Priorizamos insumos que se consiguen en el mercado local: telas de algodón, cerámica de Itá, madera y fibras naturales, flores que resisten el calor.
Ajustamos el menú a la cantidad de comensales y al horario del evento. Revisamos restricciones alimentarias, tiempos de servicio y logística de cocina cuando el salón no tiene instalaciones propias.
Planteamos esquemas de luz cálida para cena y momentos de baile, con equipos que se adaptan a salones techados o galpones. Incluye prueba de sonido previa cuando el evento lo requiere.
Presencia en el lugar desde el montaje hasta el cierre. Supervisamos proveedores, tiempos de entrada, discursos y transiciones entre momentos para que no dependas de improvisar.
Ferias, presentaciones de producto y encuentros de empresa con requerimientos de marca. Coordinamos registro de invitados, soportes gráficos y montaje de stands según el espacio disponible.
Si querés ver cómo se aplican estos servicios en casos concretos, revisá nuestras propuestas de servicios o volvé al inicio para conocer el enfoque general.
En la práctica, casi todas las dudas se repiten: cuánto margen darle a los proveedores, cómo se reparte el trabajo entre coordinación y cliente, y qué cambia cuando el evento pasa de 80 a 200 invitados. Estas son las respuestas que damos cuando alguien nos escribe por primera vez.
Llegamos al salón antes que el primer proveedor y nos quedamos hasta que se retira el último. Eso significa recibir al catering, verificar el montaje de mesas y sillas, controlar tiempos de cocina, coordinar al DJ o la banda, y resolver imprevistos como una mesa que falta o un invitado que llega sin aviso. No reemplazamos al organizador, pero sí absorbemos la logística para que la familia o el equipo anfitrión pueda estar presente sin correr detrás de cada detalle.
Sí, y es lo más común. Muchas familias ya reservaron salón, fotografía o catering antes de contactarnos. En ese caso armamos un documento único con contactos, horarios de llegada y responsables de cada rubro, y hacemos una llamada previa con los proveedores externos para confirmar montaje, accesos y tiempos de desmontaje. Si detectamos un hueco en el cronograma, lo señalamos antes del evento y no durante.
Depende del formato de servicio. En eventos con mesas servidas calculamos un mozo cada diez o doce comensales; en formato buffet la proporción cambia porque el flujo se concentra en pocos puntos. Para ferias y lanzamientos, donde la gente circula y come de pie, el criterio es distinto: se mide por estaciones de comida y por cantidad de personal de reposición. Lo definimos después de ver el plano del salón y el menú, no antes.
Entre octubre y diciembre, y también en mayo por las fechas patrias, los proveedores se saturan. Eso obliga a cerrar contratos con más anticipación y a confirmar por escrito horarios de montaje, porque un mismo camión puede tener dos entregas el mismo día. En esos meses recomendamos reservar salón y catering con al menos cuatro meses de margen y dejar la decoración para más adelante, ya que es el rubro que se ajusta más rápido.
Casi siempre cambia, y por eso trabajamos con rangos y no con cifras exactas hasta dos semanas antes. A partir de ahí fijamos cantidades de menú, cantidad de mesas y personal. Si la variación es menor al diez por ciento, se absorbe sin reorganizar el montaje. Si es mayor, revisamos distribución de salón y refuerzo de personal, y avisamos qué rubros necesitan confirmación urgente.
El cliente define el concepto, la lista de invitados y las decisiones de contenido: discursos, música, protocolo familiar o institucional. Nosotros tomamos la parte operativa: cronograma, coordinación con proveedores, montaje, control de tiempos y resolución de problemas el día del evento. Cuando hay un equipo de comunicación o marketing interno, coordinamos con ellos la parte de prensa, acreditaciones y guion de escenario.
Si tu duda no aparece acá, escribinos y la respondemos con el detalle de tu caso. También podés revisar las preguntas frecuentes generales o contactarnos directamente para revisar fechas y disponibilidad.